Estética dental

La estética dental es una subespecialidad de la odontología que se encarga de proporcionar armonía y belleza a la sonrisa. Se deben tener en cuenta tres componentes distintivos que la definen:

  • Los labios
  • Las encías
  • Los dientes

Componentes:

Estos se deben analizar en  conjunto con el fin de obtener el equilibrio deseado en los resultados. Además, debemos tomará en cuenta todos los componentes del rostro en su conjunto para lograr una correcta armonía de la boca con el resto de elementos que componen la cara.

LABIOS: son el marco de la sonrisa. La mejora estética de los labios se realiza mediante técnicas de cirugía estética facial y tratamientos reversibles diseñados para mejorar el grosor y posición en sonrisa de los labios.

ENCÍAS:  El tamaño y color de las encías es un elemento clave para la sonrisa, por ello, su alineamiento y acondicionamiento es fundamental en un diseño bonito y natural.
Las encías deben presentar un largo adecuado y un color saludable, además de una forma arqueada en perfecta alineación con las piezas dentales. Existen diversas técnicas periodontales indicadas para mantener la salud de las encías, sí como para cubrir las raíces de los dientes de los pacientes cuando éstos parecen demasiado largos.

DIENTES:  El tratamiento de los dientes es la parte más delicada del diseño de la sonrisa. Es importante analizar la forma, el tamaño y el color para ofrecer a cada persona resultados que sean estéticamente agradables y a la vez naturales.

Los tratamientos más comunes son las carillas dentales y el blanqueamiento dental. A parte de estos procedimientos, dentro de la estética dental también se engloban aquellas técnicas de rehabilitación oral necesarias para mejorar la sonrisa y el Digital Smile Design como el mecanismo digital para planificar y facilitar el trabajo del especialista y aumentar la confianza en el paciente.

NOS ENCARGAMOS DE MANTENER SONRISAS HERMOSAS Y SALUDABLES

Prevención:

Esta consiste en la prevención de enfermedades bucodentales y requiere adquirir una serie de hábitos diarios de limpieza e higiene que es importante mantener a lo largo del tiempo.

Estos hábitos de higiene dental deben ser  parte de nuestra rutina, por ello  es necesario inculcarlos adecuadamente desde la niñez. Solo de esta manera conseguiremos en la edad adulta seguir unas pautas de higiene que ayuden a prevenir enfermedades y patologías que pongan en peligro nuestra salud.